Hoy al levantarme y encender la radio he oído la noticia del día en twitter: ayer por la noche, a raíz de un desafortunado tweet del cantante David Bisbal, se había creado el hashtag #turismobisbal que se había convertido en trending topic solamente superado por la Superbowl.
El tweet que desató la creatividad, ironía y mofa de los usuarios, por lo que he podido leer en otros posts y sitios de Internet venía a decir:
“Nunca se han visto las piramides de Egipto tan poco transitadas, ojalá que pronto se acabe la revuelta”
Un tweet claramente desafortunado, que desató las risas de la comunidad twittera. No contento con el primero y ante el repertorio de chistes que empezó a originar su piar, el cantante respondió:
“El insulto es lo único que os queda. Bueno, y también mucho tiempo libre”
Y para rematar la faena, poco después, esos dos tweets se eliminaron. Dos errores graves en las redes sociales: arremeter contra los usuarios y censurar tu propio contenido. La comunidad disponía de munición suficiente.
Si se preguntan: ¿y esto qué tiene que ver con las marcas?. La respuesta es rápida: hace poco dio comienzo la nueva campaña de Nocilla con el cantante, ahora elevado a trending topic mundial (y no por algo bueno), como gran protagonista. Así que sin comerlo ni beberlo, la marca se ve perjudicada por una acción a nivel personal en las redes sociales del personaje principal de su campaña.
¿Deberán las marcas empezar a contemplar la inclusión en los contratos de imagen de indemnizaciones y contrapartidas por los posibles actos perjudiciales para ellas de las personas de carácter público que participen en sus campañas? Yo, si tuviese que diseñar una campaña y tuviese en mente contar con una figura de alcance público, empezaría a darle vueltas al tema…
P.D.: censurar contenidos propios en la red además de un error es un desconocimiento total del medio en el que se mueven. Gracias a la caché de Google podemos recuperar el perfil de David Bisbal con los tweets eliminados posteriormente.
